INCONSCIENTE Y DESORIENTADO

19:41 0 Comments A+ a-



Cuando desperté el dinosaurio seguía allí. No quería que me viera y yo seguía escondido bajo el tronco de un árbol que encontré. Llevaba mi cuchillo en la mano por si intentaba atacarme. Estaba amaneciendo y había sido una noche larga y oscura. Estaba respirando lentamente, porque no sabía si el dinosaurio seguía vivo; después de la lucha y de correr por toda la ladera, estaba cansado y deshidratado.


Mi tribu estaba muy lejos. No podía pedir ayuda a nadie. Éramos él o yo. No quería hacer ruido y no me atrevía a moverme; pero tenía que salir de allí, morir o esperar que se fuera.


Vi que el sol empezaba a levantarse en el cielo y que iluminaba la ladera donde estaba tumbado. Desde donde yo estaba, la piel del dinosaurio brillaba bajo la luz del sol y tenía una mancha marrón que parecía que se estaba extendiendo por la tierra y le oía gemir como si le doliera ya que con su lengua empezó a lamer la herida para intentar curarse. Salía una saliva espesa y de color amarillento. Yo no sabía qué hacer. Desde que salí de la cueva en la que estaba con mi tribu no me acordaba muy bien de lo que había pasado desde entonces ni de cómo había llegado hasta allí ni porque estaba ese dinosaurio tumbado y con esa herida…



Sólo sentía un gran dolor en la cabeza; como si me hubieran dado un golpe o algo parecido. Me toqué y tenía un chichón, la cabeza empezó a darme vueltas. Me tumbé y mis ojos se fijaron en la gran bola de fuego que caía desde el cielo. Eran varias bolas ardientes y el dinosaurio intentó levantarse para salir corriendo; aunque tenía la herida en la pierna. Se fue levantando poco a poco para poder escapar de las bolas de fuego. Yo hice igual; pero al estar dentro del tronco me di otro golpe en la cabeza y caí…Me quedé inconsciente y desperté desorientado… Y el dinosaurio seguía allí.