MENSAJES AMARILLOS
MENSAJES AMARILLOS
¿Quién es este? Él de la foto. Se le ve como pensativo, como
ausente, con esa mirada hacia ningún lado. Fumando lánguidamente en esa postura
y con ese abrigo gris y esa pajarita y ese traje a rayas.
Pues no lo sé. Me encontré esta foto entre los papeles de mi
abuela. No sé quién es; pero creo que fue un admirador de ella que la mandaba
flores o cartas de amor y que siempre iban acompañadas de ese olor a narcisos
blancos y amarillos. Yo creo que con esas flores se enviaban mensajes secretos
sin que mi bisabuelo se enterase de lo que escribían.
Debe ser bonito que te manden flores con un mensaje y que
nadie se entere de lo que os contáis.
¿Sabes una cosa? El narciso es una flor espectacular. Florece
a finales del invierno y suele ser amarilla, aunque también las hay blancas y
anaranjadas.
Me parece muy romántico que te manden un ramo de flores. Las
amarillas son bonitas, son las que más me gustan a mí. Es un color brillante,
alegre y que estimula la memoria. Creo que evoca el verano y del sol, con lo
cual, cuando se está triste o se añora el verano, su presencia, puede ayudar a
levantar el ánimo.
Sí, creo que tienes razón. A lo mejor por eso le enviaba
flores de color amarillo. Sería por lo que le pasó a mi abuelo que murió en la
guerra y ella que estaba casi siempre encerrada en la casa, fue empezar a
recibir estas flores que de pronto también floreció a la vida, que esperaba con
ansiedad su llegada y el significado de cada ramo que siempre llegaban a
pricipio de enero con las primeras nevadas y el sol empezaba calentar un poco
más. Como si su sola presencia la llevaran a recordar imágenes que la alegraran
esos días de frio invernal. Era muy solitaria. Sus pensamientos los guardaba y
callaba mucho porque no sabía actuar de otra manera. Así era mi abuela,
silenciosa, callada y tranquila.
Seguro que tuvo algo en su pasado que la hizo convertirse en
esa persona de la que tanto cariño tienes/Con la que tanto cariño hablas.
Para mí, era impresionante. La quería mucho, me hacía muy
feliz verla en la casa donde nació. Aprendió muchas cosas ella sola, era hija
única y le dieron una educación refinada y elegante para una señorita. “La Hija de un simple comerciante” que
la tenía casi encerrada; pero a la que enseñó y educó con institutrices que le
dieron/aportaron grandes conocimientos de arte, historia, geografía, danza y
piano, para poder buscarla un pretendiente adecuado a su nivel o rango. Mi bisabuelo,
preparó una gran fiesta para presentarla en sociedad y la vistió para la
ocasión con un vestido de color azul cielo y tirabuzones que rodeaban su
pequeña cabeza. Era la atracción de esa noche, con esos bucles rubios y su
vestido, recién traído de París, para causar gran sensación entre los
invitados, sobre todo los masculinos. Y entre uno de ellos, apareció mi abuelo,
con el que la casaron casi a los tres meses de noviazgo. En lo que parecía algo
feliz y maravilloso, estalló la guerra que se llevó a muchos hombres y mi
abuela quedó sola en la casa sin más compañía que sus recuerdos de infancia y
su poca habilidad como ama de casa que la llevó a vender algunos muebles que ya
no quería ni le hacían falta. De su marido sabía poco, la verdad. Salvo alguna
carta suelta que le llegaba del frente .
Hasta que /Y un día de domingo, apareció en la puerta de su
casa un soldado que traía una carta y una caja con las pertenecías de su
marido, que parece, murió intentando salvar a otro compañero y allí mismo cayó
en los brazos de este mensajero que al poco tiempo fue el que la empezaría a
mandar narcisos para que no olvidara que él era en realidad el que se tenía que
haber quedado con ella para siempre.
