12:33 0 Comments A+ a-

Durante los días que pasé en La Fortaleza, me comentaba uno de los criados el cuarto secreto donde mi abuelo guardaba un precioso retablo del siglo XII que cuidaba con todo cariño, pero al que no me dejaba entrar por si se lo estropeaba. Siempre me entró la curiosidad y hacía todo lo posible porintentar entrar a/en esa habitación, que me tenía obsesionada. Por las noches/algunas noches, tenía sueños donde me imaginaba cómo podía ser ese retablo; ¿qué sería lo que estaba dibujado? Pensaba que era una imágen de La Virgen sentada y con el niño Jesús entre sus piernasjugando con una cinta o ribete de su vestido. Pero cuando pude conseguir la llave que tenía guardada mi abuelo en el despacho, no se podía imaginar la imágen tan maravillosa que comtempló.